Numerosos recuerdos sobre el paso del Duque de Edimburgo por Chile, han salido a la luz en los últimos días, pero son pocos los que pueden contar que lo recibieron “en su casa”. El Club de Polo es uno de ellos.
Si hay hitos que marcaron fuertemente la historia del Club de Polo en los años 60, sin duda, las visitas ilustres de S.A.R. el Príncipe Felipe Duque de Edimburgo en 1962 y 1968, son dos de los más importantes.
En la primera oportunidad fue invitado por el Directorio a jugar polo. El diario El Mercurio publicó: “El segundo día de su permanencia en el país, el príncipe Felipe lo inició con una visita al Club de Polo y Equitación San Cristóbal, lugar en el cual tuvo la oportunidad de practicar con 8 cabalgaduras y prepararse en esa forma para el partido de polo que se disputó ayer”. También publicó dos fotos cuyas lecturas destacaban que fue recibido por el entonces presidente del Club, José Manuel Larraín, y que compartió muy relajadamente con los poleros Jorge Lyon, Julio Zegers y Alfonso Chadwick en los momentos de descanso.
Un relato detallado de la visita se puede encontrar en el libro de Ignacio Vicuña lanzado para el aniversario de los 60 años del Club. Señala que “finalizó su estadía con la disputa de la Copa Chile, competencia en la que integró el equipo Blanco, con los jugadores Jorge Undurraga, Alfonso Chadwick y Jorge Lyon. Tuvo como adversario al equipo Azul, formado por el coronel Leigh (de la comitiva británica), Francisco Astaburuaga, Julio Zegers y Juan Unzurrunzaga. Se igualó a cinco goles. Pero la cantidad de gente que asistió a estos encuentros fue enorme, debido al influjo que ejercía el Príncipe Felipe entre las damas. El presidente, José Manuel Larraín, recibió de regalo un retrato firmado por el ilustre visitante. Fue este todo un acontecimiento social pocas veces visto en la sociedad santiaguina”.
Encantado con nuestro país, el Club y sus amigos poleros, el Duque de Edimburgo volvió a visitar Chile en 1968 y nuevamente jugó polo con los socios, compartiendo en la cancha con José Manuel Aguirre, Carlos “Tato” Gellona y Sergio Andueza. A diferencia de su visita anterior, en la que incluso se debió suspender un partido a causa de la lluvia –prueba de ello es la foto publicada en estas páginas donde se ve montado al Príncipe rodeado de jugadores y directores del Club que claramente están comentando si es conveniente jugar o no–, esta ocasión se caracterizó por su buen clima, para algunos incluso con “un calor insoportable”.
Lo que sí se repitió ciento por ciento fue lo acogido que se sintió el Príncipe en el Club. El evento terminó con un almuerzo. Sergio Andueza lo recuerda en el libro de los 60 años del Club: “Se realizó un almuerzo a puertas cerradas con él y los poleros, pero ocurrió que entre los comensales solo hablaban inglés Jorge Lyon y yo, por lo que el almuerzo fue sumamente unilateral y de diálogos entrecortados por traducciones espontáneas de algunos invitados”.
El libro publica además que “el Príncipe le regaló (a Sergio Andueza) una fotografía que se había tomado en el sur, donde había ido a pescar en un lugar que consideró maravilloso. Años después, Sergio Andueza visitó cerca de Pucón el campo del ex polero Peter Compton. Allí también había una fotografía similar del Príncipe dedicada al dueño de casa”.




